lunes, 6 de octubre de 2008

Tan juntos y tan separados


"La gota de agua del mar,

desprendida y solitaria,

en la playa inhospitalaria,

triste se puso a llorar.

El Océano al sentir

tan tierna lamentación

de aquella separación,

la piedad le hizo sonreir.

-"Hija mía, entre los dos

hay una sola unidad,

y sobre esta inmensidad

no hay más grandeza que Dios.

Entre tu cuerpo y el mío

nunca la extensión verás:

nadie medirá jamás

la inmensidad del vacío."



Omar Khayyám

6 comentarios:

Mencía dijo...

El vacío no se mide es cierto, pero a veces se siente tan intensamente que lo visualizas en tamaño gigante.

Pero lo mismo ocurre con otras emociones más dulces.

Besos de presentación.

Tu blogamigo de verdad dijo...

Para salvar un vacío solo existen tres opciones.
1.- Badearlo obviandolo
2.- Saltarlo sin saber a donde iremos a parar. y...
3.- llenarlo de una mezcla de paladas de ilusión y resignación.

Mencía dijo...

Salté y ... me siento bien, estoy llena de ilusión (aunque ande pelín desvelada jejeje).

brujita dijo...

Todas las alternativas son válidas,lo importante de verdad es que el resultado sea el anhelado...todos , creo yo,vivimos esa inmensidad del vacio ,más tarde o más temparano es otra parte del hecho de la vida.
Un abrazo.

Roza Garro dijo...

Siempre esta todo lleno… no hay donde correr ni saltar,
No siento su presencia… si sabes a que me refiero…!
Me queda correr dentro mío..

Tu blogamigo de verdad dijo...

Pues echa a correr dentro de tí...
Pero no pares, porfa.

Para y mira dentro de tí y la notarás.

un beso