domingo, 9 de noviembre de 2008

POCIMA DEL ENAMORAMIENTO


Siempre que me he enamorado locamente de alguien, me he preguntado que diablos le habrá echado al café que nos tomamos juntos.


Quizá unos polvos mágicos de la abuela tales como: el "deaquinotevasamover" o el "nuncatepodrasseararardemi".


Pues bien después de investigar y leer por todos los sitios he hallado la clave de una pocima para enamorar.

¿Que cual es?


LEE....


Cuarto y mitad de ternura adecerezada de sensibilidad

Dos vasos de cariño

Una brizna de miradas de complicidad

Un kilo de pasión desenfrenada

Una cucharilla de caricias

Una taza de amor sin reservas

Un bol de abrazos tiernos rebozados de suspiros

Una pizca de risas meclada con sonrisas

Un poco de acaloramiento pasado por el tamiz de la locura

Varias hierbas de "notevasaescapar" y "mesientobien"

Dos cucharadas soperas de delicadeza

Y mucho, mucho amor...


Se mezcla todo despacio, sin prisas... añadiendo aqui y alla lo que se precise en cada momento.

Se sazona de esperanza según se necesite.

Se pasa por el tamiz de los buenos deseos y ya está....

Esto dura para alimentar el amor toda una vida, siempre y cuando se administre en las dosis correctas y necesarias.




6 comentarios:

brujita dijo...

Con todos esos elementos, difíciles de conseguir en el mercado hoy en día, estoy segura de que no hace falta buscar a alguién con quién hacer el experimento...sabemos ya de entrada que los humanos caerán como moscas ciegos de amor. Supongo que todo ello debera de hervir a fuego lentísimo mientras se mantiene una agradable conversación a la luz de unos troncos ardiendo en la chimenea... hasta conseguir una pócima densa y perfumada.

Besos.

Tu blogamigo de verdad dijo...

indudablemente.
Y si ademas el momento está regado con una copa de un buen vino... pues mejor.

NIEBLA dijo...

Nada que añadir a la pócima, es simplemente perfecta.
Sólo un detalle relativo al modo de empleo: tiene que estar en el café de los dos. Así es infalible, de lo contrario no surtiría efecto.
Es un hecho comprobado.
Un besote.

Dormir Contigo dijo...

Ah! La Pocima! Pero.. y si no se la quiere beber? Usaremos una estratagema? O el engaño, para que no se de cuenta?
La Pocima, se convierte en Hechizo. Pienso que debe ser ofrecida, como el amor eterno que consigue ,y bebida con gusto y devocion.

Un Saludo

Roza Garro dijo...

Tu a quien le darías esa pócima ¿? …El amor es ciego y la locura lo acompaña =)!

Elisa dijo...

Una vez más, increible, pero yo soy de las escépticas que piensan que sin dolor no hay amor. Será por lo mismo de siempre..que soy joven y peleona...