martes, 26 de enero de 2010

Entre las aguas...


La lluvia arrecia sin compasión

en estas tierras sevillanas.

Los grises de reflejo lo llenan todo

oscureciendo mis tardes de mesa camilla.

Mientras tanto...

con el calor de una taza de té

y el aroma a canela y miel de unas pastas

respiro tu perfume

ahí al lado.

Y me siento afortunado de tenerte cerca

junto a ese ser que llena mi azul vida.

La lluvia se torna ruido, tromba y luces

pero no afecta al ambiente de hogar que se respira.

Juntos ante la tempestad...

juntos en el hogar...

respirando tu perfume...

¿se puede pedir mas?

5 comentarios:

Liliana dijo...

creo que no!......se puede pedir un té? jejejejeje

=)))

Tu blogamigo de verdad dijo...

pues claro Liliana.
¿rojo?
¿verde?
¿negro?
¿blanco?
¿Olong?...

Liliana dijo...

...mmmmmm blanco con sabor a mango y melocotón plis! =)))

Maria Coca dijo...

No. Sin duda alguna: esa paz lo es todo. Afortunado eres, amigo mío.

brujita dijo...

Resulta hogareño de verdad...y éste invierno estamos teniendo ocasiones mil de disfrutar de esa camilla, ¡Hasta en Sevilla! Por éstos lares frío seco pero intenso, ésta mediodía comenzó a nevar pero solo ha sido una amenaza...el cielo sigue azul y el sol brilla frío...¡Ya vendrán tiempos mejores.

Besitos volados mil para los tres.